En el Restaurante Loureiro, situado en el corazón de Bueu y con la ría de Pontevedra como testigo, llevamos más de 45 años dedicados a lo que más nos apasiona: el mar. El pescado es el rey de nuestra mesa, pero todavía existen muchas dudas a su alrededor. Por ello, queremos desmontar una serie de creencias respecto a este producto tan nuestro. ¡Siga leyendo!
La congelación no es el enemigo
Uno de los prejuicios más extendidos es que el pescado congelado siempre es de menor calidad. La verdad es que, en la cocina moderna, la ultracongelación en alta mar permite conservar todas las propiedades nutricionales y la textura del producto intactas.
No obstante, en nuestra casa, la prioridad siempre es el producto de proximidad. Trabajamos directamente con las lonjas más cercanas para que el rodaballo, la lubina o el rape que llega a su plato mantengan ese brillo y sabor inconfundible que solo el Atlántico puede otorgar.
¿El pescado fresco "no huele a pescado"?
Es una afirmación que puede sonar contradictoria, pero es una gran verdad. El pescado recién capturado debe oler a brisa marina, a algas y a salitre. Si al entrar en un establecimiento percibe un olor penetrante o fuerte, desconfíe.
En nuestro restaurante en Bueu la frescura se nota en el ambiente y, sobre todo, en la tersura de la carne. Un pescado fresco tiene los ojos brillantes y las agallas de un rojo intenso, señales que nuestros expertos supervisan cada mañana.
La sencillez es la mejor receta
A menudo se piensa que para disfrutar del pescado hace falta una elaboración compleja. Nada más lejos de la realidad. En el Restaurante Loureiro creemos firmemente que el respeto por la materia prima es sagrado. Un buen ejemplar de la ría, preparado al horno o en una caldeirada tradicional, no necesita disfraces. La clave no está en la salsa, sino en el punto de cocción exacto que respete la jugosidad de la pieza.
Una experiencia para los cinco sentidos
Comer pescado fresco es también una cuestión de entorno. No es lo mismo degustar unos chipirones de la ría en cualquier lugar que hacerlo frente a la playa de Loureiro, escuchando el sonido de las olas. La frescura se siente en el paladar, pero se disfruta con el alma cuando se acompaña de un buen vino gallego y un servicio que le haga sentir como en casa.
¿Le apetece comprobar por usted mismo el auténtico sabor del mar? ¡Visite nuestro restaurante en Bueu!
Le invitamos a reservar su mesa en el Restaurante Loureiro y dejarse seducir por nuestras especialidades mientras disfruta de las mejores vistas de la ría. ¡Llámenos y asegure su sitio!